Me sumí tanto en mi vida de mamá, que olvidé que existía un mundo afuera, quizás para otros yo ya no era lo mismo... ahora ya era una 'señora ama de casa' Y así fueron muchos años, cuidando de mis tres hijos a quienes amo y he descubierto que ese amor es inigualable y no tiene explicación alguna.
Simplemente es lo mejor que me ha pasado.





1 comentarios:
Despues de tanto tiempo, de una vida sin sabores en un matrimonio que no fructificó te das cuenta que esa persona que tanto daño te hizo, te dio el mekor regalo del mundo; tus hijos.
Incluso a quien tanto mal hace, siempre hay algo que agradecerle.
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